domingo, 22 de mayo de 2011

Porque lo digo yo

Debe hacerse todo del mismo modo, siguiendo el mismo criterio.
Porque lo digo yo.
Todos debemos andar rectos, al son, marcando un ritmo de bachata.
Porque lo digo yo.
Viviremos todos enlatados, en casas, cuadradas, iguales, de color rosa y con verjas azules.
Porque lo digo yo.
Nadie puede incumplir mis normas.
Porque lo digo yo.
Todos debemos vestir de verde, con zapatos naranjas y llevar maquillaje caro.
Porque lo digo yo.
Todos reiremos.
Porque lo digo yo.
Todos lloraremos.
Cuando lo diga yo.
Sólo habrá televisión, ni libros, ni cine.
Porque lo digo yo.
Ni radio. Tampoco música.
Porque lo digo yo.
Todos viviremos el absurdo de la dictadura consumista y todos reiremos al echar a volar papel verde cultivando objetos lanzados por mi moda.
Porque lo digo yo.
Todos matareis al mundo.
Porque lo digo yo,
Yo, sí yo:
El capitalismo.

Tus ojos

Me incliné hacia el vacío, pero vi tus ojos.

Quería volar, pero vi tus ojos

No precisamos palabras si la magia del iris, el brillo de la pupila y el vuelo de las pestañas, son el espejo del alma.

Y mi alma quería esconderse, pero vi tus ojos.

Y yo quería mentir, pero vi tus ojos.

Quería perderme en el mundo, pero me perdí en tus ojos

Fui libre, volé, mentí, hablé, brillé, huí, corrí, salté y dejé de hacer todo esto.

Ahora quería ver.

Pero sólo vi tus ojos.